Testamento y Muerte en España: consecuencias jurídicas

Una resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado da la razón a los ciudadanos británicos residentes en un caso puntual, en contra del Reglamento 650/ 2012.

La legislación sobre la sucesión testamentaria entre España y Gran Bretaña suele ser compleja, principalmente  porque sus tradiciones jurídicas son opuestas. Mientras en Reino Unido se consagra la libertad de testar, en España se sigue un sistema que por ley reserva una parte de la herencia a los llamados “herederos legítimos”, lo cual supone un freno a esa libertad.

Desde la entrada en vigor del Reglamento europeo 650/2012 el pasado 17 de agosto de 2015, la ley estipula que cuando un extranjero fallece en territorio europeo sin testamento, o existiendo testamento el causante no hiciera constar la sumisión a su Ley nacional de forma expresa,  se aplicaría  la ley del Estado en el que el fallecido tenga su residencia habitual.

En este sentido el pasado mes de junio la Dirección General de los Registros y del Notariado resolvió un recurso de modo particular. El fallecido, en su testamento firmado en 2004, había dado todos sus bienes a su esposa, según  su ley nacional. Esta disposición colisionaba con  el derecho hereditario español, en el cual sólo le corresponde a la esposa el usufructo de un tercio de la herencia, debiendo respetar los otros dos tercios destinados a otros legítimos herederos.

El  Registrador entendía que se debía aplicar el Reglamento 650/2012, que estipula que a falta de “sumisión expresa” en el testamento a la ley de su nacionalidad, se tomaba como legislación aplicable la de su residencia habitual, en este caso, España.

Sin embargo, los representantes de la esposa alegaron que Gran Bretaña no reconocía este Reglamento Europeo, olvidando que el reglamento, en su Artículo 20, establece la “universalidad de la Ley aplicable.” De esta manera aunque Gran Bretaña no  reconozca dicho Reglamento, es de aplicación para los británicos que tengan sus bienes y residan en Europa.

Aun con todo, finalmente, la Dirección General de los Registros y del Notariado acabó dando la razón a la esposa del ciudadano británico y pudo disponer de todos los bienes de la herencia, quedando sin aplicación el nuevo Reglamento Europeo, principalmente por el hecho incontrovertible de que la ley sucesoria, al momento de hacer el testamento ante notario español en el año 2003 era la ley inglesa.

Teniendo en cuenta que este caso es excepcional, para salvaguardarse de un contratiempo de este tipo, desde Del Canto Chambers recomendamos encarecidamente a los residentes británicos en España:

–          Soliciten una cita para una revisión del testamento que tengan actualmente para que sean asesorados por la conveniencia de una u otra ley (española o Reino Unido), de acuerdo a su situación personal.

–          En el caso de que finalmente se quisiera optar por su ley nacional (Reino Unido), y no se hubiera sometido expresamente a ésta en sus disposiciones testamentarias, aconsejamos urgentemente la modificación del testamento, pues se trata de un trámite simple desde el punto de vista económico y de tiempo.

Esta recomendación es aplicable igualmente para los Residentes Británicos que en la actualidad se encuentren sin testamento, pues en caso de muerte Ab intestato (sin testamento) será de aplicación  el artículo 21.1 del Reglamento, aplicándose entonces la ley española.

Si tiene alguna duda sobre sus inversiones, ahorros o patrimonio, por favor no dude en contactar con nosotros y le asesoraremos en clerk@delcantochambers.com

Raúl del Canto (@rauldcanto)

Abogado en Del Canto Chambers

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