MSCI se planta ante las empresas evasoras

MSCI se planta ante las empresas evasoras

MSCI se planta ante las empresas evasoras

La agencia Morgan Stanley bajará su valoración a las empresas por evadir impuestos y mantener estructuras opacas para no cumplir con sus obligaciones tributarias.

La agencia de calificación Morgan Stanley Capital International (MSCI) ha anunciado que penalizará en sus ratings a las empresas que evadan impuestos o que sigan políticas fiscales agresivas, a partir de enero de 2017.

Concretamente, esta agencia pondrá su punto de mira en los acuerdos fiscales de las empresas. Esta medida se ha tomado como respuesta a la cada vez mayor concienciación de la opinión pública en contra de las compañías que reducen artificialmente la cantidad de impuestos que deberían pagar, es decir, sus obligaciones tributarias.

Además, la evasión fiscal también es un asunto que interesa a los inversores: consideran que la evasión de impuestos por parte de las empresas es un riesgo que, aunque difícil de mensurar pues se trata de un riesgo intangible, podría hacer peligrar sus inversiones. No están dispuestos a arriesgarse.

Un descenso en la calificación inversora de una compañía puede suponer, no sólo una pérdida de imagen de empresa y de credibilidad, sino también económica. MSCI bajará la valoración de aquellas sociedades que estén bajo investigación de las autoridades fiscales o se encuentren inmersas en procesos judiciales por delitos fiscales, a las empresas que paguen una cantidad de impuestos más baja de la que deberían y a las que posean estructuras opacas.

Este tipo de empresas, mayoritariamente multinacionales, están sufriendo la presión de las autoridades fiscales nacionales y de organizaciones como la OCDE, con el proyecto BEPS, o la Unión Europea. Recientemente, gigantes como Apple, Amazon o McDonald’s están bajo sospecha del fisco español, francés e incluso de la Comisión Europea.

La cruzada contra la evasión fiscal internacional de estas multinacionales tiene como uno de sus objetivos reducir la llamada tax gap o brecha fiscal: la diferencia entre lo que una empresa haya pagado en impuestos y lo que debería haber pagado según los tipos impositivos de los países donde generen beneficios. Sólo entre las diez primeras multinacionales a nivel global, la cifra de esta brecha fiscal es del 8%.

Se calcula que los sectores que más se verán afectados por la reconfiguración de los criterios de evaluación de las empresas que MSCI aplicará en 2017 son el de la tecnología y el de la sanidad. Así, estas compañías deberán afrontar más riesgos reputacionales si insisten en trasladar beneficios para reducir sus impuestos, entre otras medidas de evasión fiscal.

Para los asesores de inversión, esta medida es positiva, pues ayudará a diseñar procesos de inversión más seguros mientras que los inversores serán más prudentes y tendrán en cuenta la situación fiscal de las empresas antes de invertir.

Pero bajar el rating de las empresas evasoras no es sólo un ejercicio de transparencia por parte de las agencias de calificación o las instituciones ni una medida tomada en contra de las propias empresas, sino una oportunidad para éstas de mejorar su responsabilidad social corporativa y contribuir, junto con el resto de la ciudadanía, a pagar respetuosamente los impuestos debidos allá donde se genere la riqueza.

En Del Canto Chambers estamos especializados en asesoramiento fiscal y mercantil y se nos puede contactar en clerk@delcantochambers.com

Redacción de Del Canto Chambers

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