McDonald’s: nuevo objetivo en la ofensiva tributaria de la UE

McDonald’s: nuevo objetivo en la ofensiva tributaria de la UE

La Unión  Europea pone en su punto de mira tributario a McDonald’s y le reclama que pague una suma millonaria por impuestos atrasados a Luxemburgo, al igual que ya hizo con  Apple.

La multinacional norteamericana de comida rápida McDonald’s podría enfrentarse a una multa de la Unión Europea de 446 millones de euros en concepto de impuestos atrasados a pagar a Luxemburgo. Asistimos a una persecución fiscal de las multinacionales de carácter global, pues no sólo McDonald’s sino Apple y Google se encuentran en el punto de mira de las autoridades tributarias. A ésta última incluso se le está investigando en Indonesia.

McDonald’s está siendo investigada desde diciembre de 2015 por la Comisión de Competencia de la UE al igual que otras multinacionales como Amazon, Google o Apple. Ésta última fue condenada recientemente a pagar 13.000 millones de euros a Irlanda también en concepto de impuestos atrasados.

El detonante de la investigación fue el escándalo de Luxleaks, de noviembre de 2014, por el que se reveló que cientos de compañías multinacionales tenían acuerdos con Luxemburgo para reducir considerablemente su tributación en el Gran Ducado.

Desde 2009, McDonald’s tributó por sus beneficios en Luxemburgo (sede de sus filiales en Europa) a un tipo medio del 1.9% sobre 1.607 millones de euros de beneficios. Bruselas alega que si esta multinacional pagara al Gran Ducado impuestos a su tipo medio habitual del 29.2% debería haberle desembolsado 446 millones de euros (alrededor de 500 millones de dólares), mientras que McDonald’s se defiende afirmando que entre 2011-2015 pagó a Luxemburgo 2.232 millones de euros en impuestos sobre sus beneficios a un tipo medio de casi el 27%.

La comisaria de Competencia, Marghrete Vestager aún no ha tomado una decisión sobre este caso pero todo indica que seguirá los mismos pasos que con el caso Apple. Esta investigación ha causado gran controversia en Estados Unidos y desde allí se acusa a la Unión Europea de actuar como una especie de autoridad tributaria supranacional.

Desde la Comisión Europea se acusa a McDonald’s de mantener con Luxemburgo dos acuerdos fiscales desde 2009 que le aseguraban no pagar impuesto de sociedades sobre los beneficios de sus franquicias europeas.

En el primero de ellos, McDonald’s disfrutaba de una exención fiscal en Luxemburgo siempre y cuando demostrara anualmente que sus beneficios habían sido declarados y sujetos a impuestos en Estados Unidos.

Sin embargo, la multinacional norteamericana revisó este acuerdo y alegó que en virtud del tratado fiscal firmado por Estados Unidos y Luxemburgo ni siquiera tenía que demostrar que pagaba allí impuestos por sus beneficios, por lo que consiguió la exención total.

Estas prácticas son consideradas ilegales desde el punto de vista de la normativa comunitaria de ayudas estatales. Desde la UE señalan que no pueden utilizarse los tratados de doble imposición para justificar una supuesta doble no imposición, es decir, para no pagar impuestos.

Desde nuestro punto de vista estas investigaciones no deberían hacerse utilizando el procedimiento para luchar contra las ayudas estatales de la UE por ser las políticas tributarias competencia soberana de los estados miembros. Se trata de una ofensiva que está enmarcada en el proyecto BEPS contra el fraude fiscal internacional auspiciado por la OCDE y la Directiva 2016/1164, y que debería iniciarse a instancia de los propios estados.

La lucha contra el fraude fiscal es necesaria siempre y cuando no se ponga en cuestión la capacidad de los Estados de articular sus propias normas fiscales y la libertad de establecer acuerdos tributarios con otros países.

En Del Canto Chambers estamos especializados en derecho fiscal internacional y se nos puede contactar, si lo desea, en clerk@delcantochambers.com

Redacción de Del Canto Chambers.

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