Arrendamientos para fines turísticos en Andalucía. ¿qué debemos saber?

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Arrendamientos para fines turísticos en Andalucía. ¿qué debemos saber?

Arrendamientos para fines turísticos en Andalucía. ¿qué debemos saber?

La cada vez mayor creciente demanda turística en España provoca un aumento de los arrendamientos de las viviendas residenciales. Si eres propietario de un inmueble y estás pensando en alquilarlo con fines turísticos, debes conocer qué es lo que exige la ley.

Cada comunidad autónoma tiene su propia legislación al respecto, en este artículo, nos centraremos en la normativa aplicada en Andalucía, específicamente en el Decreto 28/2016, de 2 de febrero, de las viviendas con fines turísticos.

El primer punto que se debe tener en cuenta es que esta normativa solo afecta a los arrendamientos con una duración inferior a dos meses. Si la intención es alquilar el inmueble por un tiempo más prolongado, la legislación que se aplicará entonces es la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos.

Veamos más detenidamente qué conceptos establece el Decreto 28/2016: en su artículo tercero, establece que se entenderá por viviendas con fines turísticos, aquellas ubicadas en inmuebles situados en suelo de uso residencial, donde se vaya a ofrecer mediante precio el servicio de alojamiento de forma habitual y con fines turísticos. Se presumirá que existe habitualidad y finalidad turística cuando la vivienda sea comercializada o promocionada en canales de oferta turística. ¿Cuáles son estos canales? Las agencias de viajes, las empresas que medien u organicen servicios turísticos y los canales en los que se incluya la posibilidad de reserva del alojamiento.

Si cumples estos requisitos, debes saber qué exige la ley para que puedas alquilar tu vivienda conforme a la legislación:

  • Disponer de licencia de ocupación y cumplir con las condiciones técnicas y de calidad exigibles.
  • Las habitaciones deberán tener ventilación directa al exterior o a patios y algún sistema de oscurecimiento de ventanas.
  • Las viviendas deberán estar amuebladas y dotadas de los aparatos y enseres necesarios para su uso inmediato.
  • Cuando el periodo de arrendamiento comprenda los meses de mayo a septiembre, deberán disponer de refrigeración por elementos fijos en las habitaciones y salones. Cuando el periodo comprenda los meses de octubre a abril, ambos inclusive, deberán contar con calefacción.
  • Disponer de botiquín de primeros auxilios.
  • Disponer de información turística de la zona (lugares de ocio, restaurantes y cafeterías, comercios y tiendas de alimentos, aparcamientos, servicios médicos, transporte urbano, plano de la localidad y guía de espectáculos).
  • Disponer de Hojas de Quejas y Reclamaciones y un cartel indicándolo en un lugar visible.
  • Limpieza de la vivienda a la entrada y salida de nuevas personas usuarias.
  • Ropa de cama, lencería, menaje de casa general, etc., en función de la ocupación de la vivienda. Habrá que contar también con un juego de reposición.
  • Facilitar a las personas usuarias un número de teléfono para atender y resolver de forma inmediata cualquier consulta o incidencia relativa a la vivienda.
  • Tener a disposición de las personas usuarias información e instrucciones de funcionamiento de electrodomésticos u otros dispositivos que lo requieran.
  • Informar de las normas internas relativas al uso de las instalaciones, dependencias y equipos de la vivienda, así como la admisión y existencia de mascotas en la vivienda, restricciones para personas fumadoras, etc.

Dada la extrema dureza y vigilancia con la que se revisan este tipo de contratos, si buscas más información al respecto o tienes pensado alquilar tu inmueble con finalidades turísticas, no dudes en ponerte en contacto con Del Canto Chambers, nuestro equipo jurídico te asesorará para evitar cualquier conflicto legal.

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